La laparoscopía es una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que utiliza una pequeña cámara —llamada laparoscopio— introducida a través de una incisión de menos de 1 centímetro en la pared abdominal. El abdomen se insufla con dióxido de carbono para crear espacio de trabajo, y el cirujano opera guiándose por las imágenes transmitidas en tiempo real a un monitor de alta definición.
Los instrumentos quirúrgicos se introducen a través de una o dos incisiones adicionales de similar tamaño, lo que permite realizar procedimientos con una precisión visual superior a la cirugía abierta —el laparoscopio magnifica la imagen entre 5 y 15 veces.
¿Qué procedimientos se pueden realizar por laparoscopía en veterinaria?
- Ovariectomía y ovariohisterectomía (esterilización en hembras de perros y gatos)
- Criptorquidia (extracción de testículo retenido en abdomen)
- Gastropexia preventiva en razas predispuestas a torsión gástrica (Dóberman, Gran Danés, Rottweiler)
- Biopsias de órganos internos (hígado, bazo, intestino, riñón)
- Cálculos vesicales (cistotomía laparoscópica)
- Diagnóstico exploratorio en casos de dolor abdominal crónico o masa intraabdominal
Ventajas de la esterilización laparoscópica versus convencional
Menor dolor postoperatorio
Esta es la diferencia más documentada en la literatura científica veterinaria. Estudios comparativos demuestran que los animales sometidos a ovariectomía laparoscópica muestran significativamente menos señales de dolor en las horas y días posteriores a la cirugía que los operados con técnica abierta. La razón principal es la diferencia en el trauma de la pared abdominal: mientras que la técnica convencional requiere una incisión de 4 a 8 centímetros con manipulación del tejido, la laparoscópica trabaja con incisiones mínimas y visualización directa que evita tracciones innecesarias sobre los ligamentos ováricos.
Recuperación más rápida
En la mayoría de los casos, los pacientes sometidos a laparoscopía retoman su actividad normal en 2 a 4 días, frente a los 10 a 14 días que puede requerir la recuperación de una cirugía abierta. La restricción de ejercicio intenso se mantiene igualmente durante 7 a 10 días, pero el nivel de malestar general es sustancialmente menor desde el primer día.
Menor riesgo de complicaciones de la herida
Con incisiones de menos de 1 centímetro, la probabilidad de dehiscencia de sutura, infección de la herida o seroma es significativamente más baja. No requieren puntos externos —la sutura es interna— y el riesgo de que el animal se lastime intentando arrancarse el collar isabelino o lamer la herida es mucho menor.
Mejor visualización del campo quirúrgico
La imagen magnificada del laparoscopio permite identificar estructuras anatómicas con mayor detalle que la cirugía abierta a simple vista. Esto es especialmente relevante en animales obesos, de raza pequeña o con anatomía compleja, donde la visualización convencional puede ser difícil.
Opciones que no existen en cirugía abierta
La laparoscopía permite realizar procedimientos combinados en una misma sesión —por ejemplo, esterilización más gastropexia preventiva en razas predispuestas— con mínimo tiempo quirúrgico adicional.
¿En qué consiste el procedimiento laparoscópico paso a paso?
Evaluación preoperatoria
Antes de cualquier procedimiento laparoscópico, tu mascota es evaluada mediante un examen físico completo y análisis de sangre prequirúrgicos para asegurarse de que está en condiciones óptimas para la anestesia. En animales de mediana edad o senior, puede recomendarse adicionalmente una evaluación cardíaca.
El ayuno preoperatorio estándar es de 8 a 12 horas para sólidos y 4 horas para líquidos.
Inducción anestésica y preparación
El procedimiento se realiza bajo anestesia general inhalatoria con monitorización continua de frecuencia cardíaca, presión arterial, oximetría y temperatura. Se instala una vía venosa para administración de fluidos y medicamentos. El área abdominal se afeita y prepara asépticamente.
Insuflación y colocación de trocares
Se introduce una pequeña aguja (aguja de Veress) a través de una mini-incisión umbilical para insuflar el abdomen con CO hasta una presión de 10-12 mmHg. Esto crea el espacio necesario para que el laparoscopio y los instrumentos puedan maniobrar sin comprimir los órganos.
Luego se colocan los trocares —cánulas cilíndricas de 5 a 10 mm— a través de las incisiones de trabajo.
Extirpación de los ovarios y revisión
El cirujano identifica, coagula y secciona los ligamentos ováricos y los pedículos vasculares con un dispositivo de energía (bisturí armónico o electrobisturí bipolar). Los ovarios se extraen a través de una de las incisiones de trabajo en una bolsa estéril. Se revisa el abdomen antes de cerrar para confirmar hemostasia.
Cierre y recuperación inmediata
Las incisiones de menos de 1 centímetro se cierran con una o dos puntos internos absorbibles. No se requieren puntos externos. La recuperación de la anestesia es monitorizada en nuestra unidad de hospitalización hasta que el animal esté estable, alerta y con adecuado control del dolor.
¿Para qué animales está indicada la laparoscopía?
La laparoscopía es una excelente opción para la gran mayoría de los pacientes, pero existen algunas consideraciones:
Indicada especialmente en:
- Perras y gatas en buen estado general para esterilización electiva
- Cachorros desde los 4-6 kg de peso corporal (el umbral puede variar según el cirujano)
- Animales con sobrepeso donde la cirugía abierta presenta mayor riesgo
- Razas predispuestas a torsión gástrica que pueden beneficiarse de gastropexia simultánea
- Procedimientos diagnósticos (biopsias) donde se requiere precisión sin laparotomía exploratoria
Puede no estar indicada en:
- Emergencias abdominales (peritonitis, sangrado activo masivo) donde la cirugía abierta permite mayor control
- Animales con ciertas cardiopatías en que la insuflación abdominal puede contraindicarse
- Cirugías que requieren acceso amplio no alcanzable por laparoscopía
Tu cirujano evaluará el caso específico de tu mascota y te indicará cuál es la mejor técnica.
Cuidados postoperatorios
La recuperación laparoscópica es sencilla comparada con la cirugía abierta, pero requiere igualmente cuidados básicos en casa:
- Reposo relativo por 7 a 10 días: sin carreras, saltos, ni escaleras
- Collar isabelino o body protector de la herida durante los primeros 5-7 días
- Revisión de incisiones diariamente: buscar enrojecimiento, inflamación o secreción
- Control de dolor con los analgésicos indicados por el veterinario: es normal que el animal esté algo somnoliento el primer día
- Control postoperatorio al 7mo día o según indicación del cirujano
Conclusión
La esterilización laparoscópica no es una moda —es una técnica con respaldo científico sólido que ofrece ventajas reales en términos de bienestar animal: menos dolor, recuperación más rápida y menor riesgo de complicaciones quirúrgicas. En Vet Las Condes ofrecemos este procedimiento como parte de nuestros servicios de cirugía mínimamente invasiva, con equipo especializado y protocolos anestésicos actualizados.
Si estás considerando esterilizar a tu mascota y quieres conocer más sobre la opción laparoscópica, agenda una consulta preoperatoria con nuestro equipo quirúrgico. También puedes escribirnos por telemedicina para resolver dudas antes de tu visita.